Introducción acerca del asesoramiento y acondicionamiento
acústico exclusivo para equipos adquiridos en Studio 22
¿Cuál es el cambio que hemos hecho al equipo y que más haya repercutido
en el resultado general? ¿Reemplazar la amplificación por una de mayor
calidad? ¿Mejorar el reproductor de CDs? ¿Recablear el sistema? ¿Probar
otros altavoces? ¿O quizá... trasladar el equipo a otra habitación? Puede
ser que el penúltimo factor cuestionado sea el responsable de la
"personalidad" del sonido del equipo, pero el último de ellos es al que, con
diferencia, más le debemos en mayor parte el sonido
estridente y desagradable, o el sonido más lineal y armonioso.
¿Y a
qué se debe esto? Cuando escuchamos un equipo, no sólo estamos oyendo el
sonido directo proveniente de los altavoces, sino una multitud enorme de
reflexiones producidas por la sala de escucha, es decir, imágenes
especulares y virtuales producidas por las paredes, con mayor o menor atenuación,
interferencias, difracciones y cancelaciones, así
como diversas resonancias producidas como consecuencia de la geometría
física de la sala.
Todo esto, dependiendo del nivel de excelencia en el que nos movamos, y
de lo que sea capaz la electrónica y altavoces de dar de sí, se notará
(escuchará) más o menos. Es decir, un equipo básico y pequeño, incapaz de
mover grandes cantidades de aire ni dar altos volúmenes, será mucho más
inmune a los efectos negativos de la sala; mientras que un equipo de varios
miles de euros estará totalmente a merced de las condiciones en que esté
instalado, en el que el más mínimo cambio (no sólo a nivel acústico, sino de
colocación y orientación de cajas,
electrónica, cables, aislamiento eléctrico) se nota, y en determinados
niveles de referencia mucho.
Es por ello por lo que la compra de un equipo
debería ir completamente
pareja a la mejora de la acústica de la sala. Ese factor empieza a cobrar
importancia a partir de cualquier equipo modular básico en adelante, en
nivel creciente. Con esto queremos decir que es prácticamente imposible que
un equipo de alta gama o de nivel de referencia-fuera de parámetros suene
correctamente (con "correctamente" nos referimos a que oigamos un alto
porcentaje del precio que hemos pagado) en una sala sin un estudio y
acondicionamiento previo. Podemos tener la suerte que nuestra sala cumpla
por naturaleza con unos requisitos más que aceptables para el sonido, pero
hay veces que no es el caso.
El placer de oír un equipo,
incluso de gama media y sin grandes excesos, en una sala acústicamente correcta, es algo que
es difícil de describir. Graves limpios, controlados y secos, cada nota en
su sitio, así como medios y agudos correctamente ubicados en el espacio y
controlados de modo que, por mucho que subas el volumen, no percibes ninguna
sensación de fatiga. Cuando oyen algo así algunos propietarios de
equipos millonarios, se les cae el alma a los pies. De hecho, algunos de ellos,
acaban
vendiendo su equipo de gama alta/de referencia tras varios años de afición,
por la imposibilidad de conseguir el sonido deseado. ¿La razón? ¿Cómo
pueden pasar de varios años adquiriendo componentes y "apilándolos" en su
habitación a no tener nada?. Sencillamente porque se ha descuidado algo muy
importante, la ACÚSTICA.
Para los equipos vendidos en Studio 22
hay la posibilidad de un asesoramiento acústico para
su sala de audición, que le ayudará a explotar al
máximo su equipo estéreo de Alta Fidelidad o su instalación de Cine en Casa,
independientemente del nivel de los mismos. En caso de solicitarlo, se informará de cuáles son las posibilidades
y las posibles mejoras que se pueden realizar a su sala, así como la
correcta ubicación de todos los elementos, especialmente las cajas
acústicas.
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Difusor QRD de 1 dimensión

Difusor QRD de 2 dimensiones

Ejemplos de salas con un acondicionamiento acústico completo |